Inicio > Confrontación ideológica, Educación, República, Tras su rastro > 23. Un busto para el colegio Rosario de Acuña

23. Un busto para el colegio Rosario de Acuña

Aunque tras su fallecimiento no faltaran quienes se dedican a enaltecer su memoria (además de Regina y Carlos de Lamo, sus familiares más allegados, es preciso destacar a Roberto Castrovido, director de El País, que no desaprovechará ocasión alguna para reclamar público reconocimiento para la escritora), no será hasta la proclamación de la Segunda República cuando empiecen a surgir voces reivindicando la figura de Rosario de Acuña y Villanueva como ejemplo de mujer comprometida con la defensa de la Verdad.

Será entonces cuando en el ayuntamiento de Madrid (al igual que sucede en otros más, como Valladolid, Tarrasa, Gijón o Santander), se empiecen a oír propuestas encaminadas a conseguir el reconocimiento público de una de sus ilustres hijas. Así, a finales de abril de 1931, los concejales socialistas solicitan que se dé el nombre de Rosario de Acuña a la calle de los Jesuitas, situada en el barrio de La Latina (curiosamente, se realiza la misma propuesta en Gerona). Año y medio más tarde, en diciembre de 1932, la Junta Municipal de Enseñanza, a propuesta de Andrés Saborit, acordó que uno de los cinco nuevos grupos escolares que se habían construido en la capital llevara el nombre de Rosario de Acuña; los otros cuatro pasarían a denominarse Pablo Iglesias, Lope de Rueda, Vicente Blasco Ibáñez y Tomás Bretón. El grupo escolar «Rosario de Acuña» está situado en la calle España, barrio de La Latina. Tiene capacidad para 300 alumnos distribuidos en seis aulas y dispone de cuarto de duchas, comedor, patio de recreo cubierto, así como con inspección médico-escolar.

Tras la apertura del pertinente plazo para que las familias pudieran inscribir a sus hijos en los nuevos colegios, todo está preparado para la ceremonia de inauguración, acto solemne que se quiere hacer coincidir con el aniversario de la proclamación de la Primera República. Para que nada falte la Junta Municipal de Enseñanza edita un folleto titulado ¿Quien fue Rosario de Acuña? destinado a los niños y a los vecinos de la barriada donde se ubica el colegio.

Coincidiendo con tan señalada celebración, el Ateneo de Madrid organiza una velada en honor de la escritora que tiene lugar el 10 de febrero de 1933, la víspera de la inauguración del colegio que lleva su nombre. En el transcurso del acto intervinieron los diputados Eduardo Barriobero y Rodolfo Llopis quienes, al igual que el resto de oradores, pronunciaron palabras de reconocimiento hacia la figura de la homenajeada: «El señor Barriobero afirmó que, si en ocasiones él hace oposición al Gobierno de la República porque desea una mayor perfección, ahora tiene que agradecer a la República que rotule un grupo escolar con el nombre de Rosario de Acuña, cuyos libros deben circular en las escuelas. Este homenaje responde a un sentimiento unánime del pueblo asturiano. El señor Barriobero lamentó que no se pueda encontrar en las enciclopedias, redactadas por jesuitas, el nombre de aquella insigne librepensadora»

Durante la velada, el escultor José María Palma hizo la presentación del busto de Rosario de Acuña, destinado a ocupar un sitio de honor en el nuevo grupo escolar y cuya fotografía se muestra a continuación:

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: